18 marzo 2016:

El pasado viernes 18 de marzo estuvimos compartiendo nuestro proyecto en el Centre Era d’Aquari de Cubelles. Asistieron un total de 13 participantes, entre las cuales, dos mamás con sus respectivas hijas y una mujer embarazada. Por nuestra parte, estamos felices de ver que nuestra propuesta llega a personas de diferentes edades, que ya tienen conocimientos sobre los mantras y la relajación o que se abren a estos temas por primera vez. Recordamos cómo y dónde nace el proyecto, cómo una terapia de conciencia corporal y relajación en el ámbito penitenciario, pero siempre que tenemos oportunidad de abrirlo a nuevos colectivos, nuevas experiencias y posibilidades nacen de este encuentro.

 

 
 
 
 

Antes que nada, como siempre, preparando nuestro set: piano, bases, didegridoo, cuencos de metal, instrumentos de percusión… ¡Esta vez, gracias a la disponibilidad del local, hemos traído con nosotros un buen arsenal de tambores!

Empezamos la sesión con algunos ejercicios sencillos de Creavive Release empezando a despertar nuestra voz, conectando nuestro cuerpo con la respiración, descubriendo el ritmo de cada uno dentro del grupo.

Continuamos abriendo la voz y la sensorialidad del cuerpo activando nuestros centros energéticos cantando las sílabas de cada chacra: LAM, VAM, RAM, IAM, JAM, OM y OM. Hay diferentes técnicas para abrir los centros energéticos mediante vocalizaciones. Laura usa esta secuencia que aprendió de su maestra Reiki.

Después de esta sintonización inicial, empezamos con los mantras. Trabajar con “Om Mani Padme Hum” nos lleva a un ejercicio de visualización dónde podemos practicar la compasión hacia nosotros mismos. Ver, sin juzgar, nuestra historia. Decidir qué nos seguirá acompañando en nuestro camino y qué dejamos atrás.
Los instrumentos de percusión, los tambores, panderetas, las maracas, las campanas… Cada uno elige lo que siente, se abre a su escucha y a la escucha grupal. Los cascabeles pueden transformarse en una ducha energética, los tambores pueden hacer resurgir esa parte ancestral que nos conecta con la tribu, el cobijo de la tierra que nos sostiene a todos por igual.

 

 
 
 
 

Continuamos con “Shima” – “Amor” en la lengua de los indígenas Hopi. Experimentamos el dar y recibir desde el corazón, sin expectativas, sin exigencias, de una manera bien sencilla: sosteniendo el hombro del compañero, o el brazo, o la espalda… el lugar que nos pida, sin necesidad de decirlo o justificarlo. Simplemente nos abrimos a la eschucha, bajamos el ritmo, damos lo que podemos dar y recibimos lo que es necesario para abrir el corazón a la experiencia del presente.

Y llegamos al final de nuestro viaje, conectando con nuestro interior. Esta vez, más relajados…

 

 
 
 
 
 
 

… para visualizar internamente cada parte de nuestro cuerpo… identificar qué parte nos llama la atención, para recibir un regalo sonoro. “Om Shiva Om” es una canción creada y compuesta por nosotros con la intención de proporcionar relajación y regeneración del cuerpo.

Shiva es considerado el Dios Destructor en la tríada hindú: Brahma, el Creador, Vishnú el Preservador i Shiva el Destructor. En el hinduísmo, aquel que destruye hace que los seres asuman nuevas fases de existencia: el Destructor es realmente un re-Creador. De ahí que Shiva reciba el nombre de el Radiante o el dichoso, ya que es portador de nuevas oportunidades.*

Shiva es adorado en la región de Bengala con el nombre de Panchanana (el de las cinco caras) para sanar todo tipo de enfermedades, sobretodo las relacionadas con la cabeza. En la Índia es corriente que cada dios tenga muchos nombres, cada uno haciendo referencia a cualidades de éste, su fuerza, su vigor. En “Om Shiva Om” nombramos algunos nombres, con la voluntad de favorecer la regeneración y la salud.*

Para finalizar, hubo un espacio para compartir verbalmente la experiencia con el resto de participantes. Su feed back nos ayudará, sin duda, a tener más herramientas a la hora de volver a intervenir en instituciones.